miércoles, 1 de junio de 2011

*¿Has pensado alguna vez lo bien que estaría entrar en la mente de él, saber qué piensa realmente de ti?
-¿De qué serviría?
*De mucho, a mi parecer. No tendrías ninguna duda sobre sus sentimientos. Así podrías ponérselo más fácil...
-No lo veo, prefiero quedarme en el misterio
*A veces no te entiendo...
-Precisamente por eso me quieres.

jueves, 26 de mayo de 2011

*

Dijo "sólo amigos" y firmó una sentencia eterna con una cláusula de letra pequeñita en la que se especificaba que eso era lo único que nunca podrían ser.

miércoles, 25 de mayo de 2011

"...La mitad de nuestra vida trascurre de noche y hay quien piensa que es la mejor mitad; supongo que porque la noche debilita los corazones. No lo sé. El caso es que aquella noche éramos varias soledades buscándonos.
Hay quien dice que la buena gente duerme mejor que la mala gente: lo que pasa es que la mala gente se lo pasa bastante mejor cuando está despierta...y por eso en aquel garito se lo estaban pasando tan bien...
Aunque no estoy muy seguro porque a veces, los peores antros a las peores horas están llenos de la mejor gente...y yo creo que así era, porque allí estaba ella, al final de la barra, jodida y radiante; yo me enamoré, quién no se ha enamorado al pie de una barra....
el caso es que bueno, traté de raptarla pero fue muy difícil; Lope de Vega dice que el amor tiene fácil la entrada y difícil la salida...y a aquel garito debía ocurrirle algo parecido porque aquella mujer llevababa muchas noches encerrada en aquel bar, y muchos más días, cien días."



Ismael Serrano

martes, 24 de mayo de 2011

Una de las cosas que más risa me dan de esta vida, es tratar de dejar algo atrás sabiendo que es totalmente imposible.


"Odio esos momentos justo antes de dormir en los que eres obligado a pensar en todas las cosas que intentas olvidar por todos los medios".


¿Y qué?

martes, 17 de mayo de 2011

Sé que no vas a volver, te conozco bien...

Paradojas de la vida:

Por muchos meses que pasaran, él nunca podría llegar a imaginarse el grado de cariño que ella sentía. Los "te quiero" que habían flotado por el aire mientras los dos compartían techo, oxígeno, palabras y un abrazo despistado que se colaba por la ventana.

Él nunca supondría que en realidad ella no quería formar parte de su vida ni entrar tan de lleno en un ámbito público; ella tenía miedo de un comienzo porque sabía de sobra que cada comienzo tiene un fin. Eso sí era querer apasionadamente. Nunca llegarían a quererse de la misma forma pero siempre se entenderían sin hablar. Las miradas eran el alimento de cada semana y las despedidas las torturas hasta el próximo encuentro. Se perdían sin dejarse escapar y después...


bueno, después ella despertaba, como suele ocurrir en los cuentos y en las historias de terror. Caminaba, veía el Sur para poder encontrar el Norte. Odiaba la situación en que vivía y eso le hacía sentir mejor. Él también pensaba en ella y ella lo sabía; sólo que él nunca se lo diría y a ella nunca la creerían.

Y al respirar propongo ser quien ponga el aire . . .

Las emociones llegan después de los pensamientos, el truco está en cambiar nuestros pensamientos y dominar nuestro cerebro, cambiando así nuestra ridícula tendencia al sufrimiento
("La inutilidad del sufrimiento", Mª Jesús Álava).
El libro me tiene embelesada y sin duda seguiré sumergiéndome cada vez que pueda para aprender un poquito más. El problema es la práctica.
Si de verdad todo fuera tan fácil no estaría donde estoy. No nadaría entre el desasosiego de no saber qué es o no lo correcto, viendo cómo la gente espera de ti que des el 100 % sin ni siquiera pararse a pensar en tus propios sentimientos.
Sea como sea y aunque las cosas cambien como cambia el mundo en general, aquí estamos, haciendo de lo que parece un carácter fuerte una filosofía de vida. Aprendiendo a no extrapolar problemas, a no reprochar a quien no lo merece.
Pero sobre todo aquí estoy porque me encanta mirar con risa picarona cómo la vida te devuelve a tu posición sin que tú mismo te des cuenta. Lo maravilloso de dejar atrás lo que no vale la pena y centrarte en lo realmente importante; ver a las personas darse cuenta de sus errores y rectificar.

Sí, sigo en el camino porque me gusta vivir; me gustan las vidas y las venidas.

sábado, 14 de mayo de 2011

Ilusiones.

Decía que quería un chico alto en su vida.
Quería un marido que tuviera que contar a sus hijos lo mucho que tuvo que luchar para ganarse el corazón de la que hoy era su madre.
Una casita rústica para despejarse, libros hasta aburrir.
Quería que le temblara el corazón al verlo; que sus ojos se iluminaran; deseaba explotar la juventud para tener muchas cosas que recordar.




Un año más, Criptana.
Ver a papá en el escenario, aplaudir y que se me caiga una lagrimilla. Esfuerzo y dedicación.
Las ilusiones de cada persona, no tienen precio.