Gracias...cuando algunos días eres la fuerza que me saca de la cama,
y otros además eres el despertador, asegurándote ser el primero.
Gracias...porque hacerte reír, precisamente a ti, es mi tarea preferida,
incluso con esa risa que te da que me enfade y que me enfada aún más.
Gracias...por no decirme que me quieres muy a menudo,
sino esforzarte por demostrarlo cada día.
Gracias...por tus detalles, los que te hacen único, los que me ilusionan,
por los que me enseñaste que el amor viene en pequeñas dosis.
Gracias porque me has visto llorar, y en ningún momento has soltado mi mano,
incluso aunque pudiera alejarte con mis palabras.
Gracias por recordarme que dos caminos no se cruzan por casualidad,
y que todas las personas pasan por nuestra vida aportándonos algo.
Gracias por cada conversación, cada confidencia y cada discusión,
esas que acaban en risas porque estamos diciendo los dos lo mismo e intentando llevar razón.
Gracias cuando te propones cumplir mis sueños,
retándome a querer ser tu ilusión para toda la vida.
Gracias... porque entraste en mi vida hace cuatro meses por una osadía...
y ahora yo espero que no oses salir de ella.
y 10. Gracias porque no suelo escribirle a las cosas bonitas, pero ya ves,
tú siempre sacas lo mejor de mí.
martes, 10 de diciembre de 2013
viernes, 6 de diciembre de 2013
EMT
Debo ser de las personas más enamoradas del transporte público que conozco. Disfruto sentándome y viendo a la gente pasar, sonrío con los pequeños detalles y alguna vez tengo que controlarme para no quedarme embobada mirando a alguien y que él o ella se incomode.
Sentada ayer en el autobús, dispuesta a entrar en la facultad por la mañana y salir al esconderse el sol, mi atención se centró en un puesto de flores de la Alameda Principal, justo enfrente de la parada. Me preguntaba si comprar este año una flor de pascua y que esa fuera la decoración navideña de este sitio que habito, aunque reconozco que a mí (inexperta y novatilla) aún me rechinan un poco las campanas, las bolas, los abetos y el trajín de gente en un pueblo de playa, lo que para mí antes estaba asociado a verano, vacaciones y descanso. A lo que iba, algo llamó gratamente mi atención: un hombre bastante mayor compraba una rosa roja con una sonrisa de oreja a oreja. Yo imaginaba, mientras se alejaba, al hombre llegando a casa, entregando la rosa a su amada y alegrándole el día. El autobús ya estaba empezando a moverse y de soslayo miré el puesto de flores una última vez: también había rosas amarillas, mis preferidas; aunque bien pensado, ¿A quién le importa el color de la flor con un detalle así de bonito?
Y entonces lo supe: ya no sirve de nada mirar hacia atrás, puede que incluso el presente no tenga sentido. Y si pierdes, pierde ahora que aún estás en edad de encontrar. Y si te sientes solo, busca el mundo que te rodea cada día. No envidies, me digo, a los que se quieren momentáneamente únicamente porque desees los brazos que rozan otro cuerpo. Prueba, espera, pero sobre todo, no tengas prisa, porque merece la pena derramar ahora alguna lágrima si lo que viene después es nítido, verdadero y para siempre.
A lo mejor no tenía que ser él quien de aquí a cincuenta años, te llevara una rosa a casa por la mañana.
Sentada ayer en el autobús, dispuesta a entrar en la facultad por la mañana y salir al esconderse el sol, mi atención se centró en un puesto de flores de la Alameda Principal, justo enfrente de la parada. Me preguntaba si comprar este año una flor de pascua y que esa fuera la decoración navideña de este sitio que habito, aunque reconozco que a mí (inexperta y novatilla) aún me rechinan un poco las campanas, las bolas, los abetos y el trajín de gente en un pueblo de playa, lo que para mí antes estaba asociado a verano, vacaciones y descanso. A lo que iba, algo llamó gratamente mi atención: un hombre bastante mayor compraba una rosa roja con una sonrisa de oreja a oreja. Yo imaginaba, mientras se alejaba, al hombre llegando a casa, entregando la rosa a su amada y alegrándole el día. El autobús ya estaba empezando a moverse y de soslayo miré el puesto de flores una última vez: también había rosas amarillas, mis preferidas; aunque bien pensado, ¿A quién le importa el color de la flor con un detalle así de bonito?
Y entonces lo supe: ya no sirve de nada mirar hacia atrás, puede que incluso el presente no tenga sentido. Y si pierdes, pierde ahora que aún estás en edad de encontrar. Y si te sientes solo, busca el mundo que te rodea cada día. No envidies, me digo, a los que se quieren momentáneamente únicamente porque desees los brazos que rozan otro cuerpo. Prueba, espera, pero sobre todo, no tengas prisa, porque merece la pena derramar ahora alguna lágrima si lo que viene después es nítido, verdadero y para siempre.
A lo mejor no tenía que ser él quien de aquí a cincuenta años, te llevara una rosa a casa por la mañana.
miércoles, 4 de diciembre de 2013
Sentimientos encontrados
Anoche pensaba que perdida como estoy en un mar de dudas, quererte es una tabla salvavidas. Pensaba, también, que poco sentido tiene estar mal antes de tiempo si de todas formas me tiré a la piscina hace ahora casi cuatro meses. Pensé que quizás aún queda esperanza para nuestra historia, y pensé tanto tanto...
que me dormí mucho más enamorada. Y hoy tengo miedo.
que me dormí mucho más enamorada. Y hoy tengo miedo.
sábado, 12 de octubre de 2013
Cuando retomo la escritura tras mucho tiempo no puedo evitar llamar a la puerta de estas páginas antes de entrar. Curioseo y miro entre las letras buscando sentimientos pasados, aquellas sensaciones que movieron mis dedos creando líneas que hoy me gusta visitar.
De todos los sentidos que tenían estas páginas, toda interpretación posible ha cambiado. La inspiración viene de la mano de un corazón nuevo y renovado, una historia, aún breve, un pequeño prólogo de algo que no sé si quedará para la posteridad como un relato corto o una novela quijotesca.
Sea como sea, bienvenido; este es mi pequeño rincón: aquí entro cuando necesito desahogo, cuando los sentimientos me aprietan tanto que no puedo retenerlos en mi mente ni un minuto más. Bienvenido a esta parte de mí que se hace lectura para otros, que a veces resulta algo indescifrable, lo sé, y que alberga un ciclo de mi vida al que perfectamente podrías poner fin tú.
Yo me planto aquí. De momento.
De todos los sentidos que tenían estas páginas, toda interpretación posible ha cambiado. La inspiración viene de la mano de un corazón nuevo y renovado, una historia, aún breve, un pequeño prólogo de algo que no sé si quedará para la posteridad como un relato corto o una novela quijotesca.
Sea como sea, bienvenido; este es mi pequeño rincón: aquí entro cuando necesito desahogo, cuando los sentimientos me aprietan tanto que no puedo retenerlos en mi mente ni un minuto más. Bienvenido a esta parte de mí que se hace lectura para otros, que a veces resulta algo indescifrable, lo sé, y que alberga un ciclo de mi vida al que perfectamente podrías poner fin tú.
Yo me planto aquí. De momento.
miércoles, 2 de octubre de 2013
Imagino que ya no vendrás por aquí buscando mis letras. Imagino que tu nueva decisión te hará apartarte para siempre. Prometo que no era mi pretensión ni mi idea, y que lejos de mi intención estaba echarte de mi vida. La amistad no se hizo posible, y lo otro supongo que simplemente algún día tenía que llegar.
La vida guarda para mí caminos difíciles, eso ya lo he aprendido; por eso, pido perdón anticipado cuando se trata de informar, relatar y abrir mis sentimientos, pues la situación que acontece dista de ser pública, a pesar de lo feliz que pueda ser yo en el anonimato.
Te he querido mucho.
La vida guarda para mí caminos difíciles, eso ya lo he aprendido; por eso, pido perdón anticipado cuando se trata de informar, relatar y abrir mis sentimientos, pues la situación que acontece dista de ser pública, a pesar de lo feliz que pueda ser yo en el anonimato.
Te he querido mucho.
lunes, 23 de septiembre de 2013
Regalo
No te ofendas, pero he sido muy obediente.
Reciclé los sentimientos, los metí en cajas.
Me decidí a aparcarlos por un tiempo, para que no dolieran.
Me compadecí de ellos, los miré y cuidé;
pobrecillos, nunca tuvieron una oportunidad.
Hasta que él llamó a mi puerta.
Me provocó y me sonrió para entrar en mi casa.
Cuando se ganó mi confianza entró a mi ático;
y los rescató a todos.
Y los cuida.
Y cada día abre una caja.
Y todo, todo lo que tenía para darte, no te ofendas,
pero se lo he regalado.
Reciclé los sentimientos, los metí en cajas.
Me decidí a aparcarlos por un tiempo, para que no dolieran.
Me compadecí de ellos, los miré y cuidé;
pobrecillos, nunca tuvieron una oportunidad.
Hasta que él llamó a mi puerta.
Me provocó y me sonrió para entrar en mi casa.
Cuando se ganó mi confianza entró a mi ático;
y los rescató a todos.
Y los cuida.
Y cada día abre una caja.
Y todo, todo lo que tenía para darte, no te ofendas,
pero se lo he regalado.
domingo, 22 de septiembre de 2013
Este verano me ha hablado de sensaciones que alegran y aterran al mismo tiempo. La combustión de los sentimientos, el ahogo de lo que está por venir y la certeza de saber como sé que todo podría cambiar en cuestión de minutos.
Este pequeño fénix arderá de nuevo, esta chica vio quemarse su casa, también su corazón, pero ya no tiene miedo. Ser feliz es la mejor filosofía de vida, desechemos aquello que nos causa malestar, reunámonos más a menudo y busquemos los motivos para que no nos importe que el mundo explote mañana.
Y mañana puede que llore dos, tres días, una semana o un año entero, pero intentaré recordar los momentos en que fui feliz. Haré que bien valgan una lágrima.
Tú haces que cada día merezca la pena existir.
Gracias por todos los consejos, Pablo.
Este pequeño fénix arderá de nuevo, esta chica vio quemarse su casa, también su corazón, pero ya no tiene miedo. Ser feliz es la mejor filosofía de vida, desechemos aquello que nos causa malestar, reunámonos más a menudo y busquemos los motivos para que no nos importe que el mundo explote mañana.
Y mañana puede que llore dos, tres días, una semana o un año entero, pero intentaré recordar los momentos en que fui feliz. Haré que bien valgan una lágrima.
Tú haces que cada día merezca la pena existir.
Gracias por todos los consejos, Pablo.
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