martes, 30 de noviembre de 2010

Y así fue, me rebelé contra todo hasta el Sol . . .

Martes pasado por agua. Amarga y merecida derrota madridista...¡Veremos qué tal la vuelta! Yo...como dice la canción "voy buscando mis planes, voy sabiendo quién soy" y pretendo empezar este nuevo pero a la vez último mes del 2010 de una forma ilusionada y con los pasos muy firmes. Porque este año ha marcado mi vida. Porque he reído como nunca, he querido y me he sentido querida; y aún así, si es verdad que los años impares son mejores y el 11 además es mi número, todo lo que puedo hacer es sonreír y abrir los brazos para recibir cosas buenas.

Organización, algo de deporte, estudiar que nunca falte, querer a los míos, echar de menos a mis estrellas, esos que no veo, pero que siempre están.


Hoy me siento positiva a pesar de ver que hay ojos, que ya no me miran a mí.

sábado, 27 de noviembre de 2010

Pequeños Caprichos

A pesar de seguir declarándome enemiga íntima de las aglomeraciones, la gente y los carritos, me gustan los sábados por la mañana en los que me levanto a una hora prudente y salgo por el "poblado" a hacer cosas, casi siempre por ocio y por matar ese rato que oscila entre las 12 y 13 h. de la mañana de un sábado, donde un 80% de los no-trabajadores no sabemos bien qué hacer.
Así me he encontrado hoy en esa hora, por lo que he decidido comprarme "apechusques" para hacer un buen postre y salir pitando con mis deportivas. Sorprendentemente he disfrutado yendo al supermercado. Me he visto rodeada de gente, villancicos, polvorones (para no hacer tarde) y colas inmensas. Pero me sentía bien porque siempre es bueno ver caras conocidas: una señora mayor, un antiguo profesor, un familiar, un amigo "lejano"...
Y es que con este frío que ya nos acecha...en un día gris y frío, se disfrutan más esas gachas que me esperan cuando he aprovechado el tiempo.




Reflexión tonta del día:
Cuando has aprendido a ver que no sirve de nada perder parte de tu tiempo en ciertas personas porque al final cada uno hace lo que quiere y el camino de la vida nos lleva a distintas partes, has comprendido las instrucciones de vivir...

jueves, 25 de noviembre de 2010

Los Te Quiero que se lleva el aire

Si el viento hablara y no fuera leal, contaría las veces que hemos depositado en él nuestros pensamientos: el del hombre con prisa que camina pensando que llegará tarde al trabajo; la señora mayor con sus quejas y eternas comparaciones; la madre cansada pero eternamente enamorada de su niño pequeño; o simplemente las dos personas que se miran sin saber qué decir.
Cuántas veces abrazamos, dejando salir un “te quiero” que comienza a volar, con la misma forma indefinida que adquiere el aire…y sin hablar.
Esos son los que más mérito tienen para mí; ese mérito doble por lo que quieres decir y en ocasiones no puedes. Por la paciencia de seguir esperando el momento.
¿Es este el momento?
Por si acaso te diré ahora todo lo que te aprecio. Lo que te respeto. Lo que te quiero. Por si acaso el mundo se acaba mañana o por si acaso a MI mundo le da por dejar de existir. Por si acaso yo vivo ahora, porque no sé qué pasará en el próximo lapso.
Tú por si acaso abrázame ahora, y mañana ya veremos.

Yo sé que afuera, inevitablemente, me está esperando una nueva mañana…

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Pizzas, palomitas y un tanga negro

Me disponía a arreglarme. A salir. Como cualquier otro sábado. Un sábado más o menos tranquilo dentro de mi situación del momento. Acababa de quedarme “soltera” de nuevo. Ella me acompañaba, como siempre. Siempre ella y yo. Ya había pasado aquel verano en el que sólo nos separábamos para comer y dormir. Y como cada sábado, me llamó.
Pero los planes habían cambiado. Ese sábado sería distinto. Ese sábado había otros planes. Íbamos de cena inesperada, con gente inesperada, con una compañía que jamás esperaría tener. Batí mi propio récord estando duchada y lista para salir (y cuando una chica dice lista…dice lista) en menos de media hora; y en unos quince minutillos, ya estábamos en el piso. Rezando, temiendo… es lo que tiene saber que vas a hacer algo con gente que no conoces.
Sí…somos seres humanos asquerosamente materialistas, por eso nos preguntábamos cómo serían, cómo vestirían e incluso, como buenas dieciséis-añeras que éramos…si nos gustarían.
Y así llegaron esos tres chicos. Sí…todos teníamos en la cabeza que las parejas no cuadraban…que sobraba alguien… no era yo, por suerte. Y comenzó la cena, las risas y, posteriormente, aquel momento embarazoso que despertó en mí las más profundas ganas de matar a esa persona de la que tan bien hablo en el primer párrafo.
La noche no fue de las mejores. Ni de las más memorables. Ni siquiera de las que mejor me lo he pasado. Pero aquella noche te conocí. Aquella noche supe que no podía dejarte escapar. Aquella noche despertaste en mí lo que ya llevaba tiempo sin sentir.
Aquella noche comprobé que todos tenemos una estrella.
24/11/2007

martes, 23 de noviembre de 2010

Principio de incertidumbre

Escuchar a Ismael Serrano mientras miro por la ventana y, casualmente anochece, es una de esas pocas sensaciones que nos hacen valorar lo bello de lo que hacemos, la no-importancia de lo que nos parecen barrancos y una clara aceptación de nosotros mismos, de esa que se hace sin más, aun cuando sabemos que nos quedan mil cosas por aprender y dos mil más por corregir.
Sigo siendo leal a mi idea de compartir un momento conmigo misma a lo largo del día. En este punto de encuentro puedo dejar volar mis pensamientos hacia donde me quieran llevar, quizás buscando las soluciones a los problemas que me atormentan por las mañanas, cuando todo está frío y parece que nunca va a acabar el día.
Y es que a pesar de las cosas que me rodean, creo en mí; y a pesar de las personas que me rodean, no me importa que no crean en las cosas que yo hago.
Y no por eso están bien.
Pero están hechas. Porque lo que nunca hago es parar; lo que nunca hago es rendirme incluso aunque quiera, incluso aunque mis pies sean de piedra su movimiento es constante, no por eso preciso...
Camino...
camino desde ese...principio de incertidumbre

jueves, 18 de noviembre de 2010

Si vivir es un regalo y un presente...

Si la situación requiere esfuerzo, me esforzaré. Si la situación requiere paciencia, intentaré tenerla. Hoy… me alegro de todo lo que me va pasando. Vivo contenta, al día, como a mí me gusta. Porque pensar en lo que tiene que venir deja de tener importancia cuando ves que las cosas pueden cambiar en una décima de segundo. Porque comerse el tarro cuando algo va mal no vale la pena si Murphy se encuentra a tu lado (y lo mismo si te va bien). Disfruto de estos días en los que las clases se llenan de entretenimientos lo suficientemente absurdos como para querer vivirlos otra vez al día siguiente. Porque vengo a casa y tengo a las dos mejores personas que he conocido (sin contar a la tercera, porque queda tiempo y confianza para entrar en ese rango). Porque sé que cuando vuelva “a casa” alguien me esperará. Porque tengo mono de coche, mono de ti, mono de niñas en general. Y cuando los monos me hacen gracia siempre estás tú, que te ríes cuando yo me río y si alguien se ríe te acuerdas de mi risa.
Porque si de algo me caracterizo es de mi buena memoria…para bien o para mal; y nunca, nunca se me olvidará que pase lo que pase, queda toda una vida por delante para comer paella los domingos.
Porque al igual que en la peli de “Ahora o nunca” también tenemos una gran lista con cosas por hacer. Porque tenemos una cultura que mejorar y alguna que otra venganza que solventar. Porque a ti te duele el dedo y yo tengo un cardenal en el brazo. Pero sobre todo, no me canso de aprender contigo que, si hay ángeles que existen en nuestra vida es porque tienen la misma proporción de capacidad de sacar toda nuestra ira a la vez que estallar de la risa en el suelo.
Y así, con esta personalidad activa, viva y algo alterada que está caracterizando mis últimos días, me despido hasta mi nueva inspiración.

domingo, 14 de noviembre de 2010

No siempre lo urgente es lo importante . . .

Esta semana me ha enseñado que hay tiempo para todo. Para reír, para reír para pasárselo bien, también para reír, para estudiar, para salir, para sentirse bien, para llorar si hace falta y para valorar un poquito todo lo que me rodea, esas amistades que serán eternas, todo lo que de verdad es importante…
Me hace gracia el concepto “importante”.
Importante engloba lo necesario, lo que nos importa, lo que urge o lo que amamos y,
sin embargo, qué diferente es “importante” para cada persona…
Hoy tengo que contarte qué es importante para mí. Hoy tengo que enseñarte qué escondo dentro. Hoy tengo que mostrarme tal y como soy, algo que siempre he intentado, lo que más llevo por bandera…algo muy “importante” sin duda, para mí.
Y de lo que se siembra se recoge. Así que espero ver recompensas pronto o, al menos, ese brotecito verde que te anima a seguir regando…a lo mejor nuestro concepto de importante es totalmente distinto. Pero no importa.

Las sirenas me dan miedo. Las ausencias me entristecen. Me gusta ponerme a escribir cuando siento la misma inspiración que pudiera sentir Mozart con su piano. Aún me asombro cuando veo a los pájaros moverse con esos movimientos tan uniformes, cronometrados y unidos. Me gusta que en los días de invierno el Sol es más valorado que de costumbre.

Pero cada uno, da importancia a lo que quiere.

Y es que si miro bien...detrás de los edificios que se ven desde mi ventana,
hay campo verde.