viernes, 24 de agosto de 2012

Se me ha traspapelado la inspiración entre los preparativos de mi nueva aventura.
Hay cosas que me empujan en la dirección del viento y cosas que aún me tienen firmemente atada aquí. Sea como sea toca dejar de navegar a la deriva...cojamos el timón de nuestras propias decisiones y no dejemos de descubrir preciosas islas por quedarnos estancados. Que el viento no vaya siempre a favor no quiere decir que nos precipitemos por la borda...
a veces me aburre la vida en mi barco; sin embargo, cuando atardece y contemplo la majestuosidad del océano bajo mis pies, me doy cuenta de lo maravilloso que puede llegar a ser el mundo: ese que al fin y al cabo tú y yo compartimos.

miércoles, 1 de agosto de 2012

En mi cabeza malos pensamientos...

Aún me resulta increíble el poder que tiene la mente para impedirnos descansar por las noches en su infinito funcionamiento. Noche que algo desagradable ronda tu cabeza, noche que acaba en desvelos (exceptuando dolores físicos o causas más graves).
Y eso que me propuse volcar la escritura en causas más positivas para quitar algo de gris a estas líneas, pero siempre resultan ser motivos algo más agrios los centros de inspiración.
No pretendo hacer de esto un conjunto de razones para echarse a llorar, supongo que escribir cuando no me encuentro bien forma parte de querer liberarme interiormente, de dejar aquí eso que me atormenta para poder volver a la cama y dormir algo.


Lo más gracioso es levantarme por la mañana pensando en Ti, darme cuenta de que me sobran la mitad de ideas de la cabeza, esas situaciones futuras ficticias que creamos para anteponernos a lo que pueda hacernos daño; en otras palabras: que me paso de lista.

Que aunque agosto ha llegado antes de lo que me gustaría aún queda la mitad de un intenso verano antes de dedicarme a lo que será un gran invierno, una vida relatada desde Praga para darle a estos párrafos el giro definitivo, la percepción de otra cultura.


Buenas noches, y dulces sueños...

sábado, 14 de julio de 2012

Lo inevitablemente evitable


Hay muchos eventos que se suceden a nuestro pesar. Hay eventos que no queremos ver y sabemos que están… pero hay que intentar pensar que hay algo más detrás de esa realidad. Una realidad ficticia que nos pinta alguien que nos cuenta una mentira: una capa de maquillaje para lo que nos hace daño.
Ojala pudiera aprender a pensar que esa realidad ficticia esconde un amor tan, tan profundo, que no quiere ser descubierto para no entorpecer, para no estropear.

Pero no, al fin y al cabo nadie siente amor en una mentira…qué paradójica es la vida, que mientras las verdades duelen terriblemente las mentiras curan momentáneamente lo que va a ser una muerte inevitable.

viernes, 6 de julio de 2012

Los recuerdos del olvido.

Y el final no tuvo nada que ver con el comienzo de la historia; sin embargo, puede decirse que también fue surrealista, también fue rápido y sobre todo, también fue mágico.

No fue como lo deseaba: fue mucho más intenso. De lo amargo a lo dulce sin pasar por el tacto, para prevenir heridas...totalmente digno de la historia que no se escribió, que se perderá de boca en boca por los años...digno de ellos, digno de escribir la segunda parte.  

sábado, 30 de junio de 2012

La felicidad consiste en permitir que todos los sucesos sucedan

Si algún día soy madre, tía o simplemente ejemplo para mente en desarrollo, me gustaría enseñar el valor de soñar con los pies en la tierra y del beneficio de madurar como persona, incluso a pequeños porrazos.

Y es que no hay nada más valiente que dejar algo/alguien que quieres por abrir una nueva puerta... pero quién sabe, quizás haya que volver un día a los orígenes.

sábado, 23 de junio de 2012

¿Renovarse o morir?

Me he permitido el lujo de "interrogar" a este gran tópico para reforzar la idea de que la vida nos pone muchas veces en la tesitura de elegir.

 "Elije una vida, elije un trabajo...."

Yo no me arrepiento de ninguna de mis decisiones y quizás por eso hoy me encuentro donde me encuentro: diciendo adiós. Digo adiós a una vida de tres años para empezar una página en blanco que espero ir llenando con nuevas risas, lugares y personas....y lo cierto es, que todo lo que a simple vista parece ser muy positivo me va a dejar un gran dolor por ahora, una sensación amarga del que se va, y lo que es peor, se va preguntándose si ha hecho todo lo que estaba en su mano para que lo que deja atrás esté bien, en orden, en paz. Yo estoy en paz. No es como soñé...o quizá sea que nadie me dio mucho tiempo para prepararme para ese momento...pero sé, como he sabido siempre, que hay personas que siempre van a estar ahí y me van a acompañar en mi nueva etapa, aunque sea desde la distancia.

Aquí se cierran casi tres años de escritos unos con más sentidos que otros, para dar paso a nuevas percepciones: a lo que será una vida contada desde Praga.
Pero antes...vacaciones.

Me alegro, como he dicho otras veces, de contar a mis amigos con los dedos de una mano, porque al menos sé que esa mano, puedo meterla en el fuego.



*Ella siempre había sido una persona que dice lo que piensa sin achantarse ante nada ni nadie y eso por supuesto le costó muchos quebraderos de cabeza, alguna ruptura y también sus mejores amistades. Ella era clara o al menos llevaba la claridad por bandera, cosa que le daba pie a innumerables párrafos mentales en los que imaginaba una y otra vez qué diría o cómo se enfrentaría a cada situación. Pero ese día algo falló; un mecanismo, un resorte una tuerca o simplemente una jugarreta del destino hicieron que los acontecimientos se alejaran demasiado de lo que ella había soñado o al menos creía justo: poder decir lo que pensaba, lo que sentía, sin recibir nada a cambio que la atención del receptor y al final, si tuviera hueco, quizás un abrazo. Y no fue así. Alguien se adelantó a lo previsto, descolocó el guión, se saltó unas páginas y dijo cosas que ella nunca querría oír, no en un día como ese, al menos. Eso la destrozó y descolocó. Eso le hizo pensar que el receptor no merecía más atención, más miradas o más interlocución. Eso la llevó a querer olvidar y la arrastró a dónde los nuevos comienzos son forzosos porque ya no queda nada por hacer... pero también a la tranquilidad de saber que si por ella hubiera sido las cosas distarían mucho de la realidad. Serían de otra forma... o no. Sea como fuere se fue, casi corriendo, a encontrarse con su nueva vida. Y se abrazó a ella. Y prometió que jamás la olvidaría. 
"Hasta siempre".




 Buenas noches.