lunes, 11 de febrero de 2013

Del amor al odio.

Últimamente pienso que todos en algún momento determinado de nuestras vidas somos esas personas que dijimos que nunca seríamos, nos comportamos como tantas veces hemos odiado que se comporten con nosotros y lo peor es que no lo admitimos.

Si asumimos esto como cierto, habría que plantearse pedir perdón más a menudo. Juzgar menos.

miércoles, 6 de febrero de 2013

Castigada por ser yo.

Castigada por llevar razón, que habré de llevarla muchas veces cuando resulta que os da tantísima rabia dármela. Castigada porque por una vez en mi vida estoy mirando por mí, por estar en paz y por lo que me conviene, en lugar de estar ahí, dando mucho, para recibir nada.

Ya era hora de tener un poco de amor propio. Ya era hora de decir "No", y aunque reconozco que mi "umbral de aguante de gilipolleces" está bajo mínimos y debería ser más paciente y comprensiva, no me arrepiento de los pasos que doy, hacía mucho tiempo que no eran así de firmes.

Quizá mi castigo se alargue, quizá cuando vuelva a mis calles de siempre tenga los bolsillos vacíos y pocas puertas a las que llamar. Pero estoy en paz, sólo por eso habrá merecido la pena.

viernes, 1 de febrero de 2013

Golpe a Golpe, Verso a Verso.





Sólo soltándome de las cuerdas del pasado conseguiré avanzar...





"... y al volver la vista atrás se ve la senda que nunca se ha de volver a pisar."

lunes, 28 de enero de 2013

Me he vuelto una escéptica de la amistad, y una persona fría ante  las relaciones.
Ya no creo en esos cafés que se terminan enfriando, en esas cañas que nunca llegan. Ya sé que "nos llamamos" significa que pasarán meses hasta que vuelva a saber de "ti".

He tardado en aprender a valorarme lo suficiente como para confiar en que no debo sentirme sola en ningún momento. No debo apenarme por recibir ignorancia a cambio de mis intenciones. No debo preocuparme, ni siquiera insistir ("En esta vida se puede ser de tó menos cansino").

He dicho esta frase muchas veces este mes...y creo que no será la última vez-nada como poner unos kilómetros de distancia. Nada como eso y verás...verás quién está y quien no.
Pero lo verás de otra forma, más desenfadada, menos preocupada. Porque si estás será estupendo y si no estás...he aprendido a hacer que lo sea igualmente.

domingo, 27 de enero de 2013

Las relaciones son como los rosales...

Quizá a la pobre planta le duela cuando le cortan una rosa, sin duda le están quitando una parte en la que ha puesto todo su empeño, dándole así su belleza y color. El sol y el agua la han ayudado a crecer. Pero llegó el invierno ... y ante el frío, lo mejor es cortarla, rápida y dolorosamente... porque sólo así otra rosa podrá nacer. Porque así esa rosa no habrá muerto en vano.

viernes, 25 de enero de 2013

To B or not to B

Nuestras decisiones no sólo nos definen, también definen lo que nos pasa. Dar el paso, echarse atrás, salir corriendo o quedarse. Es increíble como un pequeño gesto puede cambiar toda una vida.
He dejado de castigarme por tomar las riendas de mi vida y empezar a caminar, de esa forma tan mía, de decisiones firmes pero nunca seguras hasta el último momento... No a los "nos" seguros, ni a los "Sis".
Deja que pase el tiempo, mira lo que pasa y decide, pero nunca a largo plazo, ¿Para qué?
Sé de lo doloroso de mis decisiones y soy consciente de cada lágrima que se pueda derramar en la distancia. Pero ya paré de castigarme...y querer dejó de ser suficiente. Así, en este punto del camino, contemplo mis decisiones cuando quiero mirar atrás. Me gustan mis cicatrices, mis heridas de guerra, porque son recuerdos que no duelen. No es que tenga que sentirme orgullosa de todas las cosas que he hecho... es que algunas decisiones hay que hacerlas igual que los "piercing", rápidas y dolorosas, en lugar de prolongadas...y que acaben con nuestra capacidad de decisión.

miércoles, 16 de enero de 2013

Lágrimas de sinceridad.

No llegó a caer la lágrima porque estaba haciendo fuerza contra la silla. No rodó por mi cara porque miraba hacia arriba sujetándola a pesar de que me estaba impidiendo ver con claridad; pero es que cuando llegas al final de un sendero arduo, lleno de malos ratos que solo tú has compartido contigo, por miedo, por no querer incordiar, por no hacer daño... cuando después de todo eso te sinceras con alguien que está enfrente de ti para escucharte y no juzgarte y lo que es mejor, no te conoce (aunque represente al que te conoce antes de llegar al mundo), cuando le abres el corazón y no te deja hablar porque te está diciendo lo que mucha gente te ha dicho pero hacía mucho que no escuchabas, que tienes los ojos transparentes y una cara que no sabe mentir, que te valores y empieces por respetarte a ti para después respetar a los demás, entonces y sólo entonces las ideologías y los prejuicios se caen y sólo queda la verdad.

Y...ay, qué difícil es sujetar una lágrima cuando sale la verdad.